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    David Harvey, el regreso del marxismo

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    JM Delgado

    Number of posts : 731
    Group : Democracia Comunista Internacional-Organización marxista luxemburguista
    Location : Metalúrgico
    Registration date : 2008-06-20

    David Harvey, el regreso del marxismo

    Post  JM Delgado on Mon Dec 12, 2011 3:59 am


    David Harvey, el regreso del marxismo







    David Harvey es en el momento actual uno de los teóricos críticos
    –era geógrafo de formación- más conocidos. Sus obras están traducidas
    en varias lenguas, sus teorías son discutidas por los cuatro rincones
    del mundo.

    Razmig Keucheyan
    |
    Viento Sur |
    Hoy a las 10:54 | 385 lecturas | 2 comentarioswww.kaosenlared.net/noticia/david-harvey-regreso-marxismo
















    Hay una paradoja David Harvey, que nos informa a la vez
    sobre la obra de Harvey, y sobre la situación de la crítica teórica y
    política contemporánea /1. David Harvey es en el momento actual uno de
    los teóricos críticos –era geógrafo de formación- más conocidos. Sus
    obras están traducidas en varias lenguas, sus teorías son discutidas
    por los cuatro rincones del mundo. La influencia de sus trabajos se ha
    hecho notar, además de en la geografía, en numerosas disciplinas, como
    la sociología urbana, la historia social, o también la economía
    política.


    Sin embargo, Harvey pertenece a una corriente
    hoy minoritaria en el pensamiento crítico contemporáneo, es decir, el
    marxismo. Tras su primera obra consagrada a la epistemología de la
    geografía ( Explanation in Geography , 1969), en la que defiende una
    perspectiva “positivista”, Harvey no ha dejado de afirmar su voluntad
    de proseguir, actualizándola, la “crítica de la economía política” de
    Marx. Da fe de ello de la forma más brillante el imponente libro
    titulado Limits to Capital, publicado en 1982. Por otra parte, se puede
    señalar que Harvey dialoga en lo esencial en su obra con el propio
    Marx, con el Friedrich Engels de La situación de la clase obrera en
    Inglaterra , pero no con la tradición marxista que vino a continuación.
    Lenin, Gramsci, Bujarin, Trotski… están relativamente poco presentes
    en su obra. Respecto a esto, la referencia a Rosa Luxemburg y a su
    concepción de la acumulación del capital en El nuevo imperialismo
    (2003), cuando Harvey elabora su teoría de la “acumulación por
    desposesión” , es algo excepcional.

    La constatación de la que
    se puede partir es pues la siguiente: uno de los pensadores críticos
    más discutidos y celebrados en el momento actual pertenece a una
    corriente minoritaria del pensamiento crítico contemporáneo. ¿Cómo
    comprender esto?

    Durante cerca de un siglo, digamos desde
    finales del siglo XIX al último tercio del siglo XX, el marxismo fue el
    principal lenguaje en el que se enunció la protesta política. Fue la
    “columna vertebral” del pensamiento crítico, presente en todos los
    sectores, desde la economía al feminismo, pasando por la teoría de la
    cultura o los planteamientos críticos de la cuestión racial. Por
    supuesto, la influencia del marxismo no fue la misma en todas partes,
    su profundidad fue variable según los países y movimientos. Por otra
    parte, el marxismo se ha caracterizado siempre por una gran diversidad,
    tanto que los tipos de marxismo dominantes según las regiones y las
    épocas no han sido los mismos. Sin embargo, esta corriente ha sido
    hegemónica durante cerca de un siglo, y esto no solo en el movimiento
    comunista (en el sentido amplio), sino también por ejemplo en la
    socialdemocracia, que no ha dejado de emplear las categorías del
    marxismo, combinándolas con las del keynesianismo.

    Hoy,
    naturalmente, el marxismo continúa existiendo. Se puede incluso
    defender la idea de que en el plano de la sofisticación teórica, nunca
    ha sido tan interesante como en el momento actual. En el terreno del
    análisis económico, los trabajos de pensadores como Robert Brenner o
    Giovanni Arrighi –con quien Harvey ha colaborado estrechamente, y con el
    que ha publicado una apasionante entrevista en la New Left Review en
    2009, poco antes de la muerte de Arrighi /2- no tienen equivalentes. En
    materia de historia de las ideas, raros son los autores que pueden
    rivalizar con la erudición y el sentido de los problemas de un Perry
    Anderson. En el terreno de la historia social y de la geografía, autores
    como Mike Davis y el propio Harvey son muy estimulantes. En ciencias
    políticas y en teoría de las relaciones internacionales, Benedict
    Anderson, Robert Cox y Leo Panitch, en estilos diferentes, escriben
    cosas apasionantes. Habría también que evocar, para ser completo, todo
    el continente de los autores “postmarxista” y “paramarxistas”: Etienne
    Balibar, Alain Badiou, Ernesto Laclau, Jacques Rancière, que aún tomando
    distancias más o menos grandes con el marxismo, continúan siendo
    influidos por él.

    Solo que, si es más apasionante que nunca, el
    marxismo ha perdido la hegemonía intelectual de que disponía
    anteriormente sobre la izquierda. No es ya el lenguaje dominante en el
    que se enuncia la contestación. Por primera vez en su historia, se
    inscribe en un modo minoritario en un conjunto más amplio de teorías que
    hay que llamar, a falta de algo mejor por el momento, el “pensamiento
    crítico”, una expresión vaga donde las haya. Lo que domina en el seno
    de este último (en Francia igual que en otras partes), es una forma de
    sincretismo “postestructuralista”, compuesto de conceptos que provienen
    de las obras de Foucault, Deleuze, Lacan, Baudrillard y algunos otros,
    y que desde los años 1980 es la nueva lingua franca teórica del
    pensamiento crítico a escala mundial. La obra de François Cusset French
    Theory propone una penetrante descripción de esta lingua franca . Este
    postestructuralismo es por ejemplo dominante hoy en el seno de
    corrientes como los estudios postcoloniales o los estudios culturales,
    dos corrientes en su origen marxistas, pero que han evolucionado con el
    tiempo.

    Entonces, ¿cómo explicar que en un contexto dominado por
    este sincretismo postestructuralista, la obra de Harvey sea a pesar de
    todo una de las más reconocidas y debatidas? ¿Cómo comprender que una
    obra tan alejada de este sincretismo haya circulado tanto? Se pueden
    formular dos hipótesis. La primera es que, anclando firmemente su
    trabajo en la estela de Marx, Harvey se ha aventurado en el terreno de
    problemáticas típicamente postestructuralistas o “postmodernas". Es
    particularmente el caso en uno de sus libros, el más importantes, The
    Condition of Postmodernity
    (1990). A la lectura de ese libro, uno queda
    chocado por la proximidad temática con otras teorías de la
    postmodernidad (la de Jean-François Lyotard por ejemplo), pero también
    por el hecho de que Harvey no deja estas problemáticas intactas, las
    reconfigura de forma que las adapta a sus opciones teóricas marxistas.
    La idea de “compresiones espacio-temporales” (“space-time compressions”)
    que elabora intenta así comprender algunos de los rasgos esenciales de
    la cultura postmoderna. Harvey no deja sin embargo de poner estos
    rasgos en relación con una característica fundamental del sistema
    productivo capitalista, a saber, la aceleración constante de la
    “velocidad de circulación de las mercancías” (la expresión es de Marx)
    que necesita.
    Una segunda hipótesis es que la atracción por los
    trabajos de Harvey prefigura una evolución a venir en el pensamiento
    crítico, que es la vuelta al marxismo. Cualesquiera que sean los
    méritos de Foucault, Deleuze, Derrida y de sus herederos
    postestructuralistas contemporáneos, la debilidad de esos autores se
    encuentra en el hecho de que no dicen nada, o no mucho, sobre el
    capitalismo como tal. Más precisamente, no dicen nada, o no mucho,
    sobre una característica del capitalismo que nos concierne de forma muy
    importante, que es su propensión recurrente a atravesar violentas
    crisis. Desde la crisis de las subprimes de 2007-2008, hemos entrado en
    una crisis profunda del sistema, que es la manifestación de una crisis
    larvada de larga duración aparecida en los años 1970, y de la que se
    puede decir que el neoliberalismo ha sido una tentativa infructuosa de
    resolverla. La crisis financiera se transmitió en un primer momento a
    la economía llamada “real” y esta crisis económica está ella misma a
    punto hoy de contaminar el campo político en su conjunto, como se
    constata por ejemplo con la crisis europea. Hemos entrado claramente en
    lo que Gramsci habría llamado una “crisis orgánica”, o “crisis del
    Estado en su conjunto”.
    Sin embargo Harvey, desde los años
    1970, con otros marxistas contemporáneos, no ha dejado de interrogarse
    precisamente sobre las crisis del capitalismo. Su concepto de “spatial
    fix” , desarrollado particularmente en Spaces of Capital (2001) no es
    otra cosa que una forma de intentar comprender cómo el capitalismo
    supera provisionalmente sus crisis. El capitalismo, dice Harvey, no
    puede jamás resolver verdaderamente sus crisis. Solo puede desplazarlas
    en el espacio, relanzando la acumulación del capital en regiones en
    las que las relaciones capitalistas están aún en estado embrionario
    –hasta la llegada de la próxima crisis. Estaríamos entonces tentados de
    demandar a Harvey lo que piensa de este “spatial fix” muy particular
    –porque se acompaña de una construcción política históricamente
    inédita- que es la crisis de la Unión Europea. En cualquier caso, que
    la obra de Harvey encierre una teoría de las crisis sofisticada es lo
    que la hace más actual que nunca, y se puede plantear la hipótesis de
    que los debates que la rodean irán profundizándose en los años que
    vienen, a medida que se profundice la crisis del capitalismo.

    En
    lo que sigue, querría subrayar tres características (entre otras) del
    marxismo de Harvey, a fin de señalar su especificidad en relación a
    otras formas –pasadas y actuales- de marxismo. En primer lugar, la
    importancia de Harvey en la cartografía del marxismo contemporáneo da
    fe del cambio del centro de gravedad de los pensamientos críticos en el
    mundo anglosajón. A partir de los años 1980 alrededor, los
    pensamientos críticos se convierten en un asunto principalmente
    anglosajón, y particularmente estadounidense, por razones que tienen
    que ver a la vez con la potencia financiera y cultural de las
    universidades americanas, las derrotas sucesivas del movimiento obrero
    en Europa y evoluciones internas del marxismo. Esto no significa por
    supuesto que el marxismo desaparezca de Europa, y tampoco en absoluto
    que todos los marxistas que trabajan en los Estados Unidos son de
    origen estadounidense. Una de las características de las universidades
    americanas es haber absorbido, durante la segunda mitad del siglo XX,
    pensadores –particularmente críticos- venidos de los cuatro rincones
    del mundo. Es particularmente el caso en el terreno de los estudios
    postcoloniales, pero no solo. El hecho de que la carrera universitaria
    de Harvey, que es de origen británico, se haya desarrollado
    esencialmente en la costa este de los Estados Unidos es una muestra de
    este hecho.

    Un segundo rasgo distintivo de los trabajos de
    Harvey es su fuerte contenido empírico. Una de las características del
    marxismo “occidental” de la segunda mitad del siglo XX (1924-1968) es
    su carácter relativamente abstracto. Esta abstracción es la
    consecuencia de las relaciones cada vez más distendidas que los
    marxistas de esa época mantienen con las organizaciones obreras de su
    tiempo. Los principales representantes del marxismo occidental que son
    en particular Adorno, Sartre, Colletti, Marcuse, o también Althusser,
    son todos filósofos, y a menudo especialistas en epistemología o
    estética. Las teorías postestructuralistas que he mencionado, que son la
    mayor parte de las veces debidas a filósofos o incluso pensadores que
    reivindican la apelación de “teóricos”, vienen a reforzar este
    “teoricismo” ambiente en los pensamientos críticos contemporáneos.

    Harvey
    no es ciertamente hostil a la teoría. Sus razonamientos se
    caracterizan a veces por impulsos vertiginosos de generalización. Sin
    embargo, sus análisis están siempre firmemente anclados en lo empírico,
    ya sea histórico como en Paris, capital de la modernidad (2003),
    económico, geográfico o sociológico. Este apego a lo empírico es sin
    duda en parte una herencia de su pertenencia original al campo de las
    ciencias sociales, y particularmente la geografía. En todo caso, este
    punto acerca a Harvey a la generación de los fundadores del marxismo,
    de Marx a Gramsci, pasando por Engels, Lenin, Rosa Luxemburgo o
    Trotsky, que en su mayor parte eran marxistas “occidentales”, prácticos
    de ciencias empíricas. Es un elemento suplementario que hace singular
    su posición en el campo de las teorías críticas contemporáneas.

    Una
    tercera especificidad de la obra de Harvey es la crítica de la
    especialización o de la división del trabajo intelectual que la
    subtiende. Lo que es llamativo en esta obra, y que la acerca también en
    eso a los clásicos del marxismo, es que ningún sector de la vida
    social se le escapa. La obra de Harvey incluye, entre otras cosas, una
    teoría del capitalismo y de sus crisis, una teoría de la cultura
    postmoderna, una teoría de las clases sociales en su relación con las
    comunidades territoriales, una teoría del imperialismo, discusiones más
    “normativas” sobre la justicia y el derecho a la ciudad –y no cito
    más. En mi opinión, el único marxista contemporáneo que hace coexistir
    los registros y los terrenos de esta forma, pero de un modo muy
    diferente a Harvey, es Perry Anderson, cosa que se ve leyendo por
    ejemplo su última obra consagrada a la Unión Europea. Hay pues en
    Harvey una negativa muy clara a la especialización en un único objeto.

    Este
    rechazo de la especialización no es una coquetería de intelectuales
    que aspirarían a formular una opinión sobre todo. Desde el punto de
    vista marxista, hay un fundamento preciso. El capitalismo es una
    totalidad (contradictoria), cuya lógica se impone a todos los sectores
    de la vida social. A fin de comprenderlo y de combatirlo, es
    indispensable situar la crítica al nivel mismo en que opera el capital,
    es decir precisamente el de la totalidad. La lucha contra la
    fragmentación de los saberes es por ello un asunto político de primera
    importancia, sin embargo tanto más difícil de llevar a cabo en la
    medida en que la división del trabajo intelectual se acentúa con el
    tiempo, como lo muestra la historia de todas las disciplinas científicas
    modernas, ciencias sociales incluidas. Uno de los aportes decisivos de
    Harvey es así mostrarnos una forma de subvertir esta especialización.
    La geografía, como repite a menudo el autor del Capitalisme contre le
    droit a la ville (traducido al francés en 2011 por las ediciones
    Ámsterdam), es algo demasiado importante para ser dejado solo en manos
    de los geógrafos. Lo mismo podría decirse de todas las formas de
    conocimiento.

    Notas:

    1/ Este texto es la versión escrita
    de la introducción a una conferencia de David Harvey en la universidad
    de Nanterre organizada el 21 de noviembre de 2011 por la revista Justice
    sociale/Social Justice y el polo interdisciplinario sobre la ciudad de
    esta universidad.

    2/ Ver Giovanni Arrighi, « The Winding Paths of Capital. Interview by David Harvey », New Left Review , n° 56, mars-avril 2009.

    06/12/2011

    http://www.contretemps.eu/lectures/david-harvey-retour-marxisme

    Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR


    [Algunos recursos en la red:

    +En Wikipedia, se puede encontrar una biografía de David Harvey que incluye una bibliografía con la obra traducida al español
    http://es.wikipedia.org/wiki/David_Harvey

    +En Rebelion están publicados algunos artículos y entrevistas con David Harvey
    http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=David%20Harvey&inicio=0

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141130



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